No soy de recomendar películas o libros porque creo que cada uno tiene un gusto muy particular, ni siquiera nosotros mismos opinamos igual en distintos momentos. Por ejemplo, yo no suelo ser mucho de comedias y últimamente he visto bastantes, con las que he pasado un buen rato, por eso digo que va por épocas.
Pero hoy quería hablar de tres películas diferentes, se salen un poco de lo normal y por eso me parecen especiales. La primera es Coco, que para mí fue una delicia. No creo que sea propiamente de niños porque no creo que alcancen a entender la importancia del argumento, aunque sí les gusten los colores y les puedan hacer gracia los esqueletos y la fiesta de Halloween que se vive tan intensamente en México. El mensaje es tan potente, que nuestros muertos no desaparecen (literalmente) mientras los recordamos, junto a ese papel esencial de la familia y los antepasados, todo bien acompañado por esa banda sonora tan bonita. Obviaremos decir lo llorona que soy...
La otra película que quería recomendar es Campeones porque tiene la mezcla justa de comedia, crítica, y también una gran lección de superación e integración. Sencillamente me encantó, risas y lágrimas a partes iguales. Hay momentos que no puedes parar de reír con los chicos que no son "normales" y otros que te emocionan de verdad. Aconsejable pensar nuestra postura hacia las personas con discapacidad, en la cinta se ven varias reacciones diferentes e importantísima la evolución del protagonista. También muy presentes los valores del deporte, pero vistos desde esa otra mirada, como por ejemplo en el partido final. No contaré más.
La última es más bien un documental pero especial para mí por lo que significa Alejandro Sanz, que lo sigo desde que era una cría que iba al colegio. Un repaso a su vida, especialmente a sus inicios, a todos sus discos, su trabajo, sus viajes, sus éxitos y también sus épocas menos buenas, contado desde la perspectiva de los ensayos del concierto multitudinario en 2017 para conmemorar los 20 años del disco Más -donde yo también estuve-. Tantos años, tantos momentos, tantas canciones que me siguen poniendo los pelos de punta, el significado de esas letras que quisiera tatuarme alguna frase, tantos conciertos a los que he ido con tanta gente distinta, que se me agolpaban en la memoria mientras estaba en el cine. Como leí una vez, la banda sonora de mi vida. Lo que fui es lo que soy. Tal cual.
Mostrando entradas con la etiqueta superación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta superación. Mostrar todas las entradas
jueves, 3 de mayo de 2018
Películas
Etiquetas:
Alejandro Sanz,
canciones.,
cine,
discapacidad,
emoción,
familia,
lágrimas,
mensaje,
música,
película,
risas,
superación
domingo, 8 de octubre de 2017
Retos
"Creer en los sueños", puede parecer una frase optimista de estas que están tan de moda ahora, pero es una de las conclusiones más poderosas que he sacado de dos eventos que he vivido esta semana.
El miércoles moderé por primera vez una mesa redonda en un proyecto muy interesante titulado ¿Y si te dijeran que puedes?, un documental en el que cinco jóvenes con esquizofrenia escalan el Naranjo de Bulnes, en los Picos de Europa. Previo a la mesa, Sebastián Álvaro, creador de Al filo de lo imposible, fue explicando cómo se había desarrollado este plan en una motivadora charla con muchas frases para apuntar.
"De lo que nos arrepentimos es de lo que no intentamos" fue una de ellas. Estos jóvenes, después de años oyendo "tú no eres capaz", han demostrado, no sólo que se puede abrir la puerta a intentarlo, sino también conseguirlo. Y me encantó oírles hablar de muchas de las cosas que ya he dicho en este blog: esfuerzo, equipo, compañerismo, confianza, superación, ilusión, satisfacción y por supuesto, emoción al llegar a la cima.
Otra de esas frases que se pronunciaron ese día cobró más sentido el domingo: "Cualquiera de nosotros puede hacer cosas excepcionales". Sergio Monge es un joven ciclista y empresario de Valladolid, comprometido con la Asociación Asdent para ayudar a Nacho, un niño con la enfermedad de Dent, por el que ha realizado ya varios retos increíbles. Esta vez ha pedaleado en una bicicleta estática durante una semana entera -durmiendo cuatro horas diarias- para recaudar fondos por esta buena causa. Casi 3.400 kilómetros que le han servido para batir un récord Guinness y conseguir dinero para que se investigue esta enfermedad rara.
Impresionante fue también verle acabar su objetivo, entre aplausos y lágrimas de emoción, agarrado de la pequeña mano de Nacho que pedaleaba a su lado, bajarse de la bicicleta y casi sin poder hablar, dar las gracias a los presentes por haberse acercado a darle aliento y solidaridad: "Todavía queda gente buena", fueron sus primeras palabras. Poco después confesaba que tuvo un día malo, que pensó en tirar la toalla, pero sacó fuerza de voluntad de dentro por tanta gente y por Nacho, la fuerza del corazón.
Así que sí, me voy a la cama con un buen sabor de boca, sabiendo que estos sueños son excepcionales y son, sin duda, de admirar, pero sabiendo también que cada uno tiene sus propios desafíos en la vida cotidiana y se pueden superar. Me quedo con la frase final de la mesa redonda: "Cada uno tiene su propio Naranjo de Bulnes".
El miércoles moderé por primera vez una mesa redonda en un proyecto muy interesante titulado ¿Y si te dijeran que puedes?, un documental en el que cinco jóvenes con esquizofrenia escalan el Naranjo de Bulnes, en los Picos de Europa. Previo a la mesa, Sebastián Álvaro, creador de Al filo de lo imposible, fue explicando cómo se había desarrollado este plan en una motivadora charla con muchas frases para apuntar.
"De lo que nos arrepentimos es de lo que no intentamos" fue una de ellas. Estos jóvenes, después de años oyendo "tú no eres capaz", han demostrado, no sólo que se puede abrir la puerta a intentarlo, sino también conseguirlo. Y me encantó oírles hablar de muchas de las cosas que ya he dicho en este blog: esfuerzo, equipo, compañerismo, confianza, superación, ilusión, satisfacción y por supuesto, emoción al llegar a la cima.
Otra de esas frases que se pronunciaron ese día cobró más sentido el domingo: "Cualquiera de nosotros puede hacer cosas excepcionales". Sergio Monge es un joven ciclista y empresario de Valladolid, comprometido con la Asociación Asdent para ayudar a Nacho, un niño con la enfermedad de Dent, por el que ha realizado ya varios retos increíbles. Esta vez ha pedaleado en una bicicleta estática durante una semana entera -durmiendo cuatro horas diarias- para recaudar fondos por esta buena causa. Casi 3.400 kilómetros que le han servido para batir un récord Guinness y conseguir dinero para que se investigue esta enfermedad rara.
Impresionante fue también verle acabar su objetivo, entre aplausos y lágrimas de emoción, agarrado de la pequeña mano de Nacho que pedaleaba a su lado, bajarse de la bicicleta y casi sin poder hablar, dar las gracias a los presentes por haberse acercado a darle aliento y solidaridad: "Todavía queda gente buena", fueron sus primeras palabras. Poco después confesaba que tuvo un día malo, que pensó en tirar la toalla, pero sacó fuerza de voluntad de dentro por tanta gente y por Nacho, la fuerza del corazón.
Así que sí, me voy a la cama con un buen sabor de boca, sabiendo que estos sueños son excepcionales y son, sin duda, de admirar, pero sabiendo también que cada uno tiene sus propios desafíos en la vida cotidiana y se pueden superar. Me quedo con la frase final de la mesa redonda: "Cada uno tiene su propio Naranjo de Bulnes".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

