Mostrando entradas con la etiqueta amabilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amabilidad. Mostrar todas las entradas

lunes, 31 de agosto de 2020

Día de la solidaridad

Dice mi agenda del community manager que hoy es el día de la solidaridad y me parece que no puede llegar en mejor momento. Falta mucha en estos momentos de rebrotes e incumplimiento de las normas. Mi primer pensamiento es "¡ponte la mascarilla!" Por solidaridad, precisamente. Antes decíamos por nuestros mayores, pero es que ahora ya no es cuestión de edad, póntela por el que está a tu lado porque no sabes si eres asintomático. Y el otro se la pondrá por ti, y entonces empezará a rodar esa cadena de solidaridad tan necesaria.

Otra de las palabras que se me vienen a la mente es la empatía. Tenemos muy poquita y se ve reflejada en multitud de ejemplos. ¿Has pensado en el pobre camarero que lleva no sé cuantas horas trabajando sudando -con-la-mas-ca-ri-lla- puesta mientras tú protestas porque no puedes quitártela al sentarte a la mesa? Ya dije en tiempos del confinamiento que era buen momento para ponerse en los zapatos de otro y entender muchas de sus razones. Si no lo hemos hecho, lamento que hayamos perdido una oportunidad de oro para comprobarlo. 

Hay muchos trabajos que merecen nuestra comprensión en estos tiempos: el hotel que ha estado cerrado y ahora abre con todas las precauciones y preocupaciones pero tú sólo piensas en que te haga una oferta para ir de vacaciones, o el pobre empleado de la agencia de viajes que ha descendido su facturación y tú le gritas tu reclamación como si él tuviera la culpa de la pandemia, el centro de belleza que ha tenido unos gastos añadidos en desechables pero te quejas por la subida de un euro... 

Y no sólo en este verano "especial", siempre creemos que lo nuestro vale más o menospreciamos el trabajo del otro. No me quiero ir por las ramas, quiero pensar en positivo y en la gente que sí ayuda a que la rueda de la solidaridad siga girando, que afortunadamente, no son pocos. A todos ellos, ¡feliz día!

spreadshirt


viernes, 20 de diciembre de 2019

Cordialidad

Igual que critiqué al comercio en este post, hoy voy a romper una lanza a favor de las tiendas de proximidad. Son días de mucho trajín, hay mil opciones para comprar, y entiendo que estarán ávidos por que abras la puerta de su local y hagas el gasto en él. Apuesta por el comercio local y los pequeños establecimientos de siempre. Y respeta unos códigos de urbanidad, como por ejemplo no llegar casi a la hora del cierre, sobre todo si eres indecisa.

He tenido la suerte de que la amabilidad ha sido la protagonista de los dueños en las compras que he realizado. Y lo agradezco de verdad, porque no siempre es así. Ya se sabe que el castellano recio no es muy simpático algunas veces. O igual me estoy haciendo mayor y me parezco ya a mi abuela que siempre se quedaba a charlar con los tenderos.

El caso es que entiendo que en estas fechas hay profesiones que conllevan más faena e igual que los clientes debemos comprender que no pueden tener un buen día todas las jornadas -¡ay, la difícil tarea del trabajo de cara al público!- también pido esa afabilidad.

No como me ha pasado estos días con los mensajeros de las empresas de paquetería. Varias discusiones he tenido sobre la hora de estar en casa para recibir los bultos. Bastantes bordes y exigentes con el horario en el que yo no me encontraba en mi hogar, pero basta que te quedes todo la mañana esperándoles para que ese día no vayan. O que les digas que has salido un momento a comprar el pan y vuelves en cinco minutos -la ley de Murphy dice que ése será el momento en el que estará llamando al timbre- para que contesten que tienen más sitios donde ir. ¡5 minutos! Eso ya sin nombrar cuando te dicen que estuvieron en tu casa pero no es cierto o que es usted difícil de encontrar...

Recuerden por favor todos -trabajadores y clientes- cortesía, educación, cordialidad y ya, si me apuras, una vuelta de tuerca más, una sonrisa.