Me gusta mi calle los domingos.
Me gusta esa paz que se respira, la calma en las casas.
Niños jugando, perros paseando, gente limpiando el coche.
Una conversación entre vecinos.
Se oye música al abrir una puerta.
Ropa cómoda. Chándal y paseo al sol.
Familias al completo.
Muchos coches aparcados.
Me gusta esa señora que con pequeños pasos, recorre arriba y abajo mi calle, apoyada en su bastón.
Me gusta quien hace un alto en el camino en un banco a sentir el sol.
Mis pequeñas vecinas subidas a unos tacones y los labios pintados jugando a ser mayores.
Ese hermano enseñándole al pequeño a chutar el balón.
Esa niña que titubea montada en su bici sin ruedines por primera vez.
Los padres agarrando a su hijo que intenta no caerse al patinar.
Me gusta que esos niños interrumpan sus juegos para saludar a mi perro antes de llegar a casa.
El vermú de los domingos.
Comer más tarde, ir al kiosco a gastar la propina.
La tranquilidad de terminar la semana.
Cargar pilas. Despejar la mente.
Descanso. Pausa.
¡Buena semana!
domingo, 17 de febrero de 2019
jueves, 24 de enero de 2019
Desinformados
En estos tiempos en los que estamos hiperinformados, que Google todo lo sabe, que puedes preguntar a Siri, que todos los medios de comunicación tienen una aplicación, que te metes en las redes sociales y te cuentan todo al instante...parece que está de moda para algunos decir que no ven los telediarios porque "todo son desgracias" o "son aburridos" o "un espectáculo de sucesos". Como si el periodista fabricara esas malas noticias, si estoy segura que ni siquiera le gustará darlas, todos ellos recuerdan la peor crónica que han contado mientras tienen que aguantar el tipo en directo.
Esta gente defiende que al final te acabas enterando, supongo que cuando son noticias que persisten en el tiempo porque yo, sinceramente, ha habido días que he estado más desconectada o no estás a la hora de comer en casa y he sentido que me perdía cosas. Pero a lo mejor es de formación profesional.
Hubo un tiempo en un trabajo en el que tenía algunas compañeras de esta cuerda y de verdad que no se podía hablar de muchos temas en el café porque no estaban actualizadas. Y, al contrario, cuando algo perduraba días, su respuesta era que "las teles son muy pesadas todo el día con el mismo tema".
¿Se puede vivir sin saber cómo va el rescate de Julen? ¿Sin sufrir por Pablo Ibar? ¿Puedes salir a la calle e intentar coger un taxi porque no te has enterado que están de huelga? ¿O viajar a Londres y no saber si pertenece o no a la Unión Europea? ¿Y volar a Venezuela?
Seguro que se puede, pero yo no lo comparto. Porque, aunque claro que sufres viendo algunos sucesos (somos humanos, los periodistas también), sino, es como si no estuvieras en este mundo. Un periodista cuenta lo que pasa a tu alrededor -porque no vives aislado en tu casa- y trata temas de interés general porque precisamente ofrece información relativa a hechos presentes y atractivos para el público. Así que, desde aquí, una vez más, felicito a los periodistas, mis compañeros de profesión.
Esta gente defiende que al final te acabas enterando, supongo que cuando son noticias que persisten en el tiempo porque yo, sinceramente, ha habido días que he estado más desconectada o no estás a la hora de comer en casa y he sentido que me perdía cosas. Pero a lo mejor es de formación profesional.
Hubo un tiempo en un trabajo en el que tenía algunas compañeras de esta cuerda y de verdad que no se podía hablar de muchos temas en el café porque no estaban actualizadas. Y, al contrario, cuando algo perduraba días, su respuesta era que "las teles son muy pesadas todo el día con el mismo tema".
¿Se puede vivir sin saber cómo va el rescate de Julen? ¿Sin sufrir por Pablo Ibar? ¿Puedes salir a la calle e intentar coger un taxi porque no te has enterado que están de huelga? ¿O viajar a Londres y no saber si pertenece o no a la Unión Europea? ¿Y volar a Venezuela?
Seguro que se puede, pero yo no lo comparto. Porque, aunque claro que sufres viendo algunos sucesos (somos humanos, los periodistas también), sino, es como si no estuvieras en este mundo. Un periodista cuenta lo que pasa a tu alrededor -porque no vives aislado en tu casa- y trata temas de interés general porque precisamente ofrece información relativa a hechos presentes y atractivos para el público. Así que, desde aquí, una vez más, felicito a los periodistas, mis compañeros de profesión.
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