domingo, 9 de mayo de 2021

Libertad de prensa

El pasado lunes 3 de mayo se celebra el día de la libertad de prensa, que este año con la muerte de los periodistas españoles en Burkina Faso, David Beriáin y Roberto Fraile, cobraba quizás más relevancia. Ellos son los últimos de una lista, en la que me vienen a la cabeza nombres tan conocidos como José Couso, Julio Fuentes, Julio Anguita o Ricardo Ortega, entre otros.

Ellos hacían su trabajo fuera de nuestras fronteras en una ocupación que parece que pasa desapercibida y sólo cobra especial importancia cuando ocurren estas desgracias. Pero es importante destacar que mueren trabajando. Así de fuerte, como si alguien entrara a un aula y matara al profesor en plena explicación o a un quirófano y asesinara al cirujano. Incomprensible.

Y aunque parezca que sólo mueren en países en guerra, en 2020 murieron 50 periodistas asesinados, casi todos en sus propios países y la mayoría reporteros locales. Muchos en América Latina, como México, que aparece desde hace años encabezando este ranking. 

La Universidad de Navarra rescató una interesante entrevista que le había hecho anteriormente a David Beriain repleta de titulares como que la historia más grande está en el lugar más pequeño. "Mis padres, mi familia y mi mujer me han querido de la manera más hermosa que se puede querer: libre. Aunque eso suponga en su caso que un día pueda haber una llamada que les diga "no va a volver".

La falta de esta libertad de prensa es también el hostigamiento de los políticos a los periodistas y el veto de algunos partidos políticos a ciertos medios de comunicación, la extremada polarización política, las ruedas de prensa sin preguntas y las declaraciones enlatadas, la desinformación y la propaganda y el acoso - en particular a mujeres periodistas y en redes sociales-.

Sirva este post para reivindicar alto y claro esta libertad de prensa, el periodismo independiente y atender el derecho a la información recogido en la Constitución. "Sin periodistas, no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia". 

Y termino citando a la periodista Almudena Ariza en Twitter: "Ser periodista hoy no es seguro ni rentable. Muchos son perseguidos por contar la verdad, otros son víctimas del clima de odio y un número cada vez mayor se ven acosados por la precariedad. Y aún así, no se plantean ser otra cosa". 



Lectura del manifiesto por la Asociación de la Prensa de Valladolid.


viernes, 30 de abril de 2021

Entrevistadores

 Hace tiempo que quería escribir sobre esto pero no sabía cómo enfocarlo exactamente, si como alabanza a los periodistas y a las buenas entrevistas o como crítica al intrusismo... 

Pero cada domingo cuando veo el programa "Lo de Évole" pienso que debo entrar en mi blog a dejar mi opinión. El periodista Jordi Évole te podrá caer mejor o peor, incluso sus invitados, pero de lo que no cabe duda es de que se prepara las entrevistas. En periodismo se llama documentación. Se estudia al personaje, busca cortes de vídeos de declaraciones anteriores para ponérselas sobre la mesa en medio de la entrevista, deja hablar a los silencios que a veces dicen más que las respuestas y, otra cosa para mí importante, repregunta. 

Por esto último se criticó mucho a Ana Pastor, por volver a preguntar hasta la saciedad cuando el entrevistado -normalmente un político- se está yendo por las ramas, que suele ser habitual. Para mí, lejos de criticarlo, me parece que está haciendo bien su trabajo, porque no le está dejando irse de rositas y, sobre todo, porque está escuchando la respuesta del entrevistado. Es decir, no va allí con su lista de preguntas y las va soltando de una en una, sino que las enlaza según lo que va respondiendo el invitado.

Y esto, no lo hacen muchos conductores de programas, del tipo de Bertín Osborne en "Mi casa es la tuya" o Pablo Motos en "El Hormiguero". Que consiguen llevar unos personajes de muy alto nivel -ole por el equipo de producción- pero dejan que se marchen sin sacarles nada claro. Se les escapan porque o bien se pasan de mantequilla porque vienen a promocionar su última peli/disco/libro o les hacen preguntas típicas (no voy a llamarlas tontas) o bien, no se han estudiado la entrevista y al entrevistado. No quiero decir que no les hayan pasado un informe, que estoy segura de que sí, sino que no se lo han preparado previamente. Dicho explícitamente por Bertín. 

Y oye, llámame loca, pero quizás, sólo quizás, sea porque no son periodistas y los dos anteriores sí. Son buenos presentadores de programas, pero no periodistas. Y entonces, aquí entraríamos en el espinoso tema de "zapatero a tus zapatos"... ¿Dejarías que te operara una persona que da muy buenos masajes? Total, las dos han estudiado algo relacionado con la salud ¿no?