Mostrando entradas con la etiqueta perros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta perros. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de abril de 2019

De paseo con mi perro

Adoro un atardecer, adoro a mi perro y adoro pasear con él. Mezclado todo esto en una coctelera le falta el lugar y para mí, ese sitio es un camino que hay en mi localidad, ahora sendero homologado y anteriormente, el recorrido que hacía el tren burra. Es una vía verde en el campo acondicionada por donde pasea mucha gente, algunos se animan a correr y otros muchos a entrenar en bici.

Yo he ido muchas veces por ahí a caminar, con amigos, en pareja, con mis cascos, pero siempre con mi perro. He paseado sobre todo con buen tiempo, días soleados y con calor, aunque también en invierno con niebla. He hecho maravillosas fotos -algunas enmarcadas en mi salón- con el sol poniéndose o simplemente enfocando a mi perro en medio del camino esperándome.

Ahora han colocado un cartel de que los perros no pueden ir sueltos y es una pena porque a él le encanta correr por ahí, investigar y hacer ejercicio que es lo que debe hacer. Y a mí me encanta verlo disfrutar.

La verdad es que a mí me ha fastidiado mucho porque es una nueva prohibición para los perros -que ya no entran en ningún parque ni establecimiento y van atados por las calles del pueblo- y porque no entiendo que los animales no puedan correr libres por el campo. Me gustaría que me explicaran qué ley lo prohíbe, porque entiendo que ese cartel nuevo responde a una normativa y no a las simples protestas vecinales, porque si es así, yo también protesto.

Protesto porque mi perro no puede hacerlo y sé que le encanta correr por allí y lo echa de menos estos días que no hemos ido. Protesto por él y por mí, porque caminar por ahí se convertía en mi momento de paz y tranquilidad.