lunes, 11 de octubre de 2021

Redes sociales

 Aunque ya he hablado de algo relacionado con este tema en otros post, creo que lo he visto más incongruente el otro día con la caída de Facebook, Instagram y Whastapp. Me remito a mi alegato a la información que hice aquí y recuerdo a la influencer de moda diciendo que estamos sobreinformados. Pues bien, ahora damos una vuelta de tuerca más y resulta que además, estamos sobreconectados a las redes sociales y lo denunciamos en las propias redes. 

Parece ser que el otro día cuando estuvimos horas sin poder conectarnos, la mayoría de la gente estuvo muy tranquila, paseando, con su familia, con la paz que da no escuchar cómo entran los mensajes ni notificaciones al momento. Y así lo hicieron saber al día siguiente, con la conexión restablecida, en encuestas que leí en Instagram. ¿No es un poco incoherente decir en la misma red social que se cayó lo a gusto que estuviste desconectado de ella? Si así es, ¿por qué tan solo unas horas después estás otra vez enganchado explicando la paz que te da no estarlo? 

El colmo de la incongruencia me parece las propias dueñas de esas cuentas, no sólo las grandes influencer,  que viven -en parte, sé que su trabajo consiste en más tareas- de las redes sociales, hablando de desintoxicarse y apagar el móvil, pero volviendo a conectarse cuando necesitas promoción. Ojo que esto lo veo en muchos ámbitos porque sigo distintas cuentas de moda, scrap, estilo de vida...Al final como audiencia me siento utilizada porque supuestamente desconectan, pero vuelven a publicar cuando quieren enseñarte su último álbum de scrap, colección a la venta, diseño de ropa o producto de publicidad que deben promocionar. 

Para terminar, como conclusión, creo que (casi) todos podemos estar más o menos enganchados a una, a varias o a todas las redes sociales, debemos hacer un uso más responsable, pero no demonizarlas, porque un buen empleo de ellas puede ser muy útil en muchas circunstancias. Y sino, piensa cómo habríamos sobrevivido al confinamiento sin conexión. 




lunes, 13 de septiembre de 2021

Extranjerismos

 Ahora que volvemos a la rutina me parece apropiado este post por la cantidad de palabras extranjeras que usamos a diario, casi sin darnos cuenta, a pesar de que la mayoría no domina(mos) el inglés, y peor aún, las tenemos en nuestro idioma.

Con la vuelta al trabajo de septiembre comienzan los meeting, la bandeja llena de emails por contestar en nuestro smartphone, estaremos permanentemente online, pincharemos links por doquier, entregaremos tareas con deadline y seguiremos el planning. Trabajaremos full time... o free-lance. Sin mobbing, por favor.

Dejaremos momentos de ocio, para nuestro hobby preferido, quizás ir de shopping o ver el basket en el pub y rogaremos que no nos hagan spoiler de nuestra serie preferida o del último thriller, que seguro veremos en el late-night en la televisión.

¡Qué decir de la ropa! Se acabó el after sun y los shorts, vestiremos outfits oversize, quitaremos la ropa que está out, buscaremos un buen look de sport. Nos haremos un selfie con nuestro atuendo más street style, al más puro marketing influencer, y realizaremos zoom en la pantalla.

Atrás quedó el verano, cuando hicimos check in en el hotel, hubo overbooking y fuimos al camping con jacuzzi y topless, tendremos jet lag, se nos habrá olvidado la password del ordenador y hasta alguna persona del staff, volverán los speech y las colas en el parking, necesitaremos un coach y un personal trainer y volver al running y a comer light en el self-service.

Áún estamos en shock. KO

Pero todo OK.