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miércoles, 5 de septiembre de 2018

40 (2ª parte)

Dicen que la mejor red social es una buena mesa rodeada de tu gente de toda la vida.. Mira que yo soy de redes sociales, personal y profesionalmente, pero esta frase cobró vida en mi fiesta de 40 cumpleaños. Allí, alrededor de una mesa decorada por una amiga, con comida elaborada por otra, bajo unos globos y banderines, junto a un photocall hecho a mano y un póster gigante con fotos, estaba mi gente esperándome. Reunida por y para mí.

Hace ya más de una semana que dirigía mis pasos hacia mi propia fiesta de cumpleaños. Andaba sola hacia allí, entre nerviosa y emocionada, pero con la seguridad de que todo me iba a gustar mucho. No sabía cuánto.

Con el respaldo del trabajo que hay detrás de un comité de organización del que me fiaba ciegamente, no era una fiesta sorpresa, pero sí hubo hueco para muchas. Saber que cada globo que han hinchado, cada gominola de una mesa dulce preciosa, la tarta artesanal, el álbum de fotos de scrapbooking, la decoración, un photocall con círculos troquelados uno a uno, cada regalo, mi bebida favorita, una presentación de fotos antiguas y muchos vídeos de gente querida y admirada felicitándome...todo pensando en mí...abruma y emociona al mismo tiempo.

Reconozco que he tardado en escribir este post porque sufría una fuerte resaca emocional. Al día siguiente, limpiando el local de la celebración, se me agolpaban los recuerdos y las emociones. Y después, durante varios días, repasaba una y otra vez un sinfín de fotos y vídeos que ya tengo grabados en mi memoria.

Leí que los buenos momentos se comparten con buenas personas y eso es lo que había en mi fiesta, allí estaban reunidas muchas buenas personas, buenos amigos y familiares, y sentí a borbotones el cariño de todos.

Gracias quizás es la palabra que más me sale de la boca y que no me cansaría de repetir. Gracias por la fiesta, por crear juntos un día para el recuerdo, por demostrarme tanto afecto, por las risas, por los bailes, por las fotos, por las charlas, por mezclaros, por el buen ambiente, por los guiños blanquivioletas... Gracias por ser mis amigos. Por estar allí y por haber estado en tantas otras ocasiones antes. Gracias por los recuerdos. Y acabo como decía Lina Morgan ¡gracias por venir!


domingo, 19 de agosto de 2018

40

A lo largo de la vida hay muchos momentos en los que empezar a contar y usar de punto de partida, como un kilómetro cero. Mucha gente lo hace el 1 de enero, otra tanta en septiembre al comenzar el curso, otros en su cumpleaños cuando empieza realmente el año nuevo, hay personas que lo hacen después de un acontecimiento importante que utilizan como un antes y un después, una fecha, una crisis, una desgracia o una alegría.

No soy dada a hacer balances ni tampoco planear el año como suele hacer la gente en Nochevieja, aunque acaba de ser mi cumpleaños y este año estreno década. Si miro hacia delante, asusta...y si miro hacia atrás, también.

40 años. Si parece que fue ayer cuando iba al colegio, a la Universidad, cuando me casé... La vida es un regalo, uno maravilloso que se abrió por primera vez el 14 de agosto de 1978. Como en esas cajas que dentro tienen muchas sorpresas, muchos paquetes más pequeños llenos de buenos momentos y de buena gente. Otras veces el envoltorio no es tan bonito y hay que saber tirar a la basura el papel más feo y quedarse solo con el que brilla.

Ya lo dije en otro post, que sólo se puede dar las gracias por este tesoro, porque dentro de mi cofre había muchas joyas: mis padres y el resto de mi familia, estudios, trabajo, amigos, una persona con la que compartir el camino, viajes, muchos días para disfrutar y mágicos instantes que saborear. Como dice la canción “gracias a la vida que me ha dado tanto...”.

En la vida diaria ajetreada no tenemos tiempo de pensar todo eso, por eso está bien cuando escoges un día para hacerlo, ya sea Año Nuevo o tu cumpleaños mirando al mar y rodeada de tu gente. Ya sabéis lo que me gustan las sorpresas y las gominolas, así que espero seguir abriendo regalos envueltos en papel bonito y dulces que dejen buen sabor de boca.



viernes, 24 de noviembre de 2017

Gracias

¿A qué hace cinco años tu madre no conocía el Black Friday? Ni siquiera sabía pronunciarlo, mucho menos traducirlo, y ahora te dice con toda tranquilidad que se ha ido de tiendas a ver los descuentos del "Viernes Negro"... ¿cómo...?

Así que ahora que hemos importado Halloween, el Black Friday y el Cyber Monday -que todavía nos queda otro día de compras-, ahora que ya nos hemos vestido de vampiros, nos han abrasado a correos con publicidad de rebajas, hemos picado y comprado en esos escaparates con carteles negros, ahora que los que no sabían ni una palabra en inglés hablan de todo esto con conocimiento de causa, cuando se fomenta el consumismo y las compras compulsivas, pregunto por qué no adoptamos también Thanksgiving.

Ah, claro, que como esto no se celebra aquí, tu padre no sabe lo que significa. Tan simple y tan grande como Acción de Gracias. Sí, cuando los americanos viajan de punta a punta del país para reunirse con la familia y cenar pavo relleno. Esa cita ineludible como lo es para nosotros las reuniones familiares navideñas. Aunque nosotros ya cenaremos el lechazo en Nochebuena, podíamos poner de moda lo de dar las gracias, ya que también en muchas casas es tradición realizar una oración de agradecimiento antes de comer el asado.

¿Te das cuenta lo poco que decimos esta palabra y lo bonita que es? Cuánto deberíamos dar gracias a los que están a nuestro alrededor y qué poco lo hacemos. Solemos pedir mucho más, ¿verdad? ¡Cuánto deberíamos agradecer a la vida! Deberíamos estar eternamente agradecidos.

El otro día vi un vídeo de una bloguera en el que antes de acostarse cada uno de sus hijos decía una cosa buena de ese día. A los que nos gusta escribir aconsejan recuperar nuestros viejos diarios de adolescentes y apuntar dos o tres cosas que te han gustado de esa jornada en un pequeño hueco en tu agenda.

Así que aunque sea algo que debamos cultivar todo el año, yo votaría por acoger esta otra fiesta "americanada" y sacarle el jugo a su lado emotivo. Un sólo día... o todos.

Thank you. Gracias.