A lo largo de la vida hay muchos momentos en los que empezar a contar y usar de punto de partida, como un kilómetro cero. Mucha gente lo hace el 1 de enero, otra tanta en septiembre al comenzar el curso, otros en su cumpleaños cuando empieza realmente el año nuevo, hay personas que lo hacen después de un acontecimiento importante que utilizan como un antes y un después, una fecha, una crisis, una desgracia o una alegría.
No soy dada a hacer balances ni tampoco planear el año como suele hacer la gente en Nochevieja, aunque acaba de ser mi cumpleaños y este año estreno década. Si miro hacia delante, asusta...y si miro hacia atrás, también.
40 años. Si parece que fue ayer cuando iba al colegio, a la Universidad, cuando me casé... La vida es un regalo, uno maravilloso que se abrió por primera vez el 14 de agosto de 1978. Como en esas cajas que dentro tienen muchas sorpresas, muchos paquetes más pequeños llenos de buenos momentos y de buena gente. Otras veces el envoltorio no es tan bonito y hay que saber tirar a la basura el papel más feo y quedarse solo con el que brilla.
Ya lo dije en otro post, que sólo se puede dar las gracias por este tesoro, porque dentro de mi cofre había muchas joyas: mis padres y el resto de mi familia, estudios, trabajo, amigos, una persona con la que compartir el camino, viajes, muchos días para disfrutar y mágicos instantes que saborear. Como dice la canción “gracias a la vida que me ha dado tanto...”.
En la vida diaria ajetreada no tenemos tiempo de pensar todo eso, por eso está bien cuando escoges un día para hacerlo, ya sea Año Nuevo o tu cumpleaños mirando al mar y rodeada de tu gente. Ya sabéis lo que me gustan las sorpresas y las gominolas, así que espero seguir abriendo regalos envueltos en papel bonito y dulces que dejen buen sabor de boca.
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domingo, 19 de agosto de 2018
miércoles, 20 de septiembre de 2017
Decepción
Hace un par de años escribí en facebook la definición que encontré de la palabra decepción tras sufrir una. "Pesar causado por un desengaño sobre un deseo o una persona. Frustración que se da al desengañarse de lo que no satisface nuestras expectativas. Se forma al unir dos emociones primarias, la sorpresa y la pena" y, la definición de desengaño es: "Conocimiento de la verdad que deshace un error o engaño: Pérdida de las esperanzas o ilusiones que se tenían en algo".
Una amiga me escribió en los comentarios que lo que no dice la definición es que es uno de los peores sentimientos que se pueden tener. Y tenía razón. Cuando vuelves a sufrir de nuevo te das cuenta de que, aunque ya conozcas el dolor, eso no lo mitiga. Aunque dicen que "la decepción no mata, enseña", yo digo que a veces se nos olvida la lección. Poner de nuevo las expectativas en alguien y llevarte un chasco. Desilusionarte. Y ya he dicho en otras ocasiones lo importantes que es para mí la ilusión, la magia.
Es como un jarrón que se rompe, lo puedes volver a pegar, pero ya no es igual. Lo puedes mover de sitio pero cuando lo mires te acordarás que está roto. Cuando te acerques, verás sus fisuras. ¿Cuántas veces se puede romper y pegar un jarrón? También se le puede poner flores frescas, siempre he pensado que la amistad era como las flores que había que regarla para que no se marchite. Y aún así, a temporadas, acaban apagándose, hay veces que reviven en primavera y otras, simplemente mueren.
Tras la sorpresa y la pena, llega la culpa. Si esperabas demasiado, si creías en otra reacción, quizás la que tú hubieras tenido, entonces es culpa tuya. Pero en el fondo sabes que alimentarse de esos sentimientos negativos te pudre por dentro, como las flores.
Leí una frase: "las decepciones te hacen abrir los ojos y cerrar el corazón". Aunque creo que en parte es verdad, me niego a cerrarlo, a que los fantasmas de las decepciones me impidan volver a creer y confiar. Porque de repente puede llegar alguien a casa con un jarrón nuevo, no tiene por qué ser más grande ni más bonito, simplemente es nuevo, con flores frescas. Un regalo. Y los regalos se estrenan con ilusión.
Una amiga me escribió en los comentarios que lo que no dice la definición es que es uno de los peores sentimientos que se pueden tener. Y tenía razón. Cuando vuelves a sufrir de nuevo te das cuenta de que, aunque ya conozcas el dolor, eso no lo mitiga. Aunque dicen que "la decepción no mata, enseña", yo digo que a veces se nos olvida la lección. Poner de nuevo las expectativas en alguien y llevarte un chasco. Desilusionarte. Y ya he dicho en otras ocasiones lo importantes que es para mí la ilusión, la magia.
Es como un jarrón que se rompe, lo puedes volver a pegar, pero ya no es igual. Lo puedes mover de sitio pero cuando lo mires te acordarás que está roto. Cuando te acerques, verás sus fisuras. ¿Cuántas veces se puede romper y pegar un jarrón? También se le puede poner flores frescas, siempre he pensado que la amistad era como las flores que había que regarla para que no se marchite. Y aún así, a temporadas, acaban apagándose, hay veces que reviven en primavera y otras, simplemente mueren.
Tras la sorpresa y la pena, llega la culpa. Si esperabas demasiado, si creías en otra reacción, quizás la que tú hubieras tenido, entonces es culpa tuya. Pero en el fondo sabes que alimentarse de esos sentimientos negativos te pudre por dentro, como las flores.
Leí una frase: "las decepciones te hacen abrir los ojos y cerrar el corazón". Aunque creo que en parte es verdad, me niego a cerrarlo, a que los fantasmas de las decepciones me impidan volver a creer y confiar. Porque de repente puede llegar alguien a casa con un jarrón nuevo, no tiene por qué ser más grande ni más bonito, simplemente es nuevo, con flores frescas. Un regalo. Y los regalos se estrenan con ilusión.
lunes, 22 de mayo de 2017
Lazos de amor
"Los primos son nuestros hermanos lejanos y los primeros amigos en nuestras vidas".
Este fin de semana ha sido el cumpleaños de dos personas muy especiales, siempre estarán unidas por la fecha aunque no tienen relación entre ellas, pero son dos fechas marcadas en rojo en mi calendario.
Dicen que el lazo de amor que une a los primos es realmente increíble y hasta raro porque tiene lazos de sangre como una familia, su conexión es tan fuerte y misteriosa como la de hermanos, y se crea una amistad tan grande como si se tratara de los mejores amigos. Cuando lo leí no pude estar más de acuerdo.
Todos tenemos ese primo con el que te une un vínculo extraordinario, uno que aparece en tus recuerdos de tu infancia una y otra vez, en las vacaciones, en todos los momentos especiales, en tus anécdotas, en las confidencias, en los juegos en el pueblo o en la playa, con el que has reído, te has pegado, has llorado y te has enfadado. Ese que aunque no forma parte de tu vida diaria, nunca está lejos de tus pensamientos. Una llamada y la conexión vuelve a hacer efecto.
Yo también la tengo y fue su cumpleaños el sábado.
"Un sobrino es el mejor regalo que te puede dar un hermano".
Dicen que entre tíos y sobrinos se establece una sintonía especial porque el amor no se somete a la presión ni la responsabilidad de críar a un niño, puedes ser su cómplice, su amigo, su confidente. Puedes abrazarle como los padres, guardar secretos como un hermano, compartir alegrías como un amigo y consentirle como los abuelos.
Yo tuve esa conexión, ese lazo mágico que me gustaría repetir. Yo soy esa tía pesada que hace cientos de fotos, que presume de niños, que se ríe con sus anécdotas infantiles y se los comería a besos.
Cuando no se tienen hermanos, es un cuñado/a el que te hace ese regalo de amor. Y cuando ese cuñado/a te nombra madrina, ése ya es el lazo que corona el regalo.
Yo tengo una ahijada y fue su cumpleaños el domingo.
martes, 20 de diciembre de 2016
Mis mejores deseos
Mis mejores deseos para estos días, que vuestra sonrisa sea vuestro mejor traje de fiesta, la felicidad de los demás el mejor adorno, el mejor regalo la familia unida, el brillo de los ojos las mejores luces, renacer el niño que llevamos dentro el mejor mensaje, la ilusión y la magia los mejores brindis, un beso el mayor detalle.
Feliz Navidad
jueves, 27 de octubre de 2016
Imagina
Imagina que soy una blogger famosa, como que este pequeño rincón de pensamientos lo leyera mucha gente, como si hubiera muchas faldas a lo loco detrás y llegara a muchas personas con mis consejos. Entonces, voy a recomendar los cosméticos ESDOR. Cree que esto es una de esas entradas recomendadas que realizan las bloggers después de llegar a un acuerdo de colaboración con una empresa y que ésta le haya regalado sus productos.
Piensa en un concurso en Instagram donde hay que subir fotos de tus productos Esdor del verano con el hastag #EnMiMaletaNuncaFalta. Supón que utilizo estas cremas, que envío varias fotos en la playa, en la piscina, de viaje...Fantasea con que soy una de las ganadoras y que el premio es pasar una jornada en octubre en la Bodega Emina de Valbuena de Duero (Valladolid).
Figurate que me invitan a comer un lechazo buenísimo, acompañado de sus vinos Emina, que me enseñan los viñedos y hacen una visita por el Museo del Vino para ver el proceso del vino. Supón que veo las uvas, las barricas, las botellas, los corchos e imagina que después, con los hollejos de las uvas y el poder antioxidante de los polifenoles tan beneficioso para la piel, elaboran cosméticos.
Fantasea con que para redondear el día, Grupo Matarromera hace una cosmeticata, y presenta tres vinos (blanco, rosado y tinto) con tres productos Esdor (exfoliante facial, manteca y el sérum SOS). Me enseñan los olores y sabores de los caldos y explican las maravillas de estos cosméticos que huelen fenomenal. Por último, imagina que me regalan una botella de vino y la crema de manos.
Sólo una parte es real: participé en el concurso con mis cremas compradas, gané y asistí a esta jornada como premio. Y como no es un sueño, digo (a los pocos seguidores que me leen) que eché en falta alguien de Esdor que nos recibiera al comienzo de la jornada y que podían haber enseñado más productos para ir ampliando "mis imprescindibles". Porque -aunque no es cierto que sea una blogger famosa ni tenga acuerdo de colaboración con la empresa- sí es verdad que recomiendo esta marca sin ninguna duda ni dinero de por medio.
Piensa en un concurso en Instagram donde hay que subir fotos de tus productos Esdor del verano con el hastag #EnMiMaletaNuncaFalta. Supón que utilizo estas cremas, que envío varias fotos en la playa, en la piscina, de viaje...Fantasea con que soy una de las ganadoras y que el premio es pasar una jornada en octubre en la Bodega Emina de Valbuena de Duero (Valladolid).
Figurate que me invitan a comer un lechazo buenísimo, acompañado de sus vinos Emina, que me enseñan los viñedos y hacen una visita por el Museo del Vino para ver el proceso del vino. Supón que veo las uvas, las barricas, las botellas, los corchos e imagina que después, con los hollejos de las uvas y el poder antioxidante de los polifenoles tan beneficioso para la piel, elaboran cosméticos.
Fantasea con que para redondear el día, Grupo Matarromera hace una cosmeticata, y presenta tres vinos (blanco, rosado y tinto) con tres productos Esdor (exfoliante facial, manteca y el sérum SOS). Me enseñan los olores y sabores de los caldos y explican las maravillas de estos cosméticos que huelen fenomenal. Por último, imagina que me regalan una botella de vino y la crema de manos.
Sólo una parte es real: participé en el concurso con mis cremas compradas, gané y asistí a esta jornada como premio. Y como no es un sueño, digo (a los pocos seguidores que me leen) que eché en falta alguien de Esdor que nos recibiera al comienzo de la jornada y que podían haber enseñado más productos para ir ampliando "mis imprescindibles". Porque -aunque no es cierto que sea una blogger famosa ni tenga acuerdo de colaboración con la empresa- sí es verdad que recomiendo esta marca sin ninguna duda ni dinero de por medio.
domingo, 27 de septiembre de 2015
Carta a los Reyes Magos
Érase una vez una niña que cada diciembre escribía así su carta:
"Queridos Reyes Magos, como me he portado bien me gustaría que me trajeséis un perro..."
Así unos cuantos años hasta que la pequeña Sara pensó que los Reyes no leían nunca la primera línea de su carta porque el cachorro nunca apareció. Cuando se hizo un poco más mayor, se lo pidió a sus padres, cuya respuesta siempre era la misma: "en un piso no se puede tener un perro", "la comunidad no permite perros", lo que tampoco le convencía . "Cuando tengas tu casa, tienes los perros que quieras. Te los llevo con un lazo a la boda".
No fue en la boda, pero un mes y medio después, el día de su cumpleaños, la Sara mayor, ya casada y ya en su casa, abrió la puerta y entró una perrita husky dando brincos. Jamás lo olvidaré. Mi cuñado cámara en mano para inmortalizar esa cara de sorpresa que no pude disimular. En el collar llevaba una carta que todavía conservo:
"Si me aceptas en tu vida prometo compartir contigo todos los momentos, los buenos y los malos...Se me pueden ocurrir ideas peregrinas como tomar los sofás como dormitorio ...Sólo me queda desearte feliz cumpleaños y prometerte que haré todo lo posible para que no te arrepientas de acogerme en tu casa y en tu vida. Tuya para siempre, Yuma".
Y así fue. La acogí en mi casa y en mi vida. Es nuestra casa y en nuestra vida. Para siempre. Yuma fue mi mejor regalo. Siempre lo he dicho. Aunque hoy es un buen día para confesar que aquella primera noche apenas pegué ojo, en parte porque lloró todo el tiempo, pero se mezclaba con ese peso de la responsabilidad de "madre primeriza". Nunca había tenido perro, ¿y si ahora que mi deseo de niña estaba ahí no sabía cómo cuidarle?
Jamás me arrepentí, la prueba está en Tango. 15 días después de llorar amargamente la pérdida de Yuma, otro peludito entraba en mi casa, por la misma puerta, y volví a tener la misma sensación. De nuevo habían ido por mí a rescatar otro perro abandonado -no compres, adopta- para volver a llenar la casa de vida...¡ y de pelos! Dicen que la vida es un Tango y él llegó para ponerle música a nuestra vida.
Y así la Sara adulta comprendió que es cierto eso de que no sabes lo que los quieres hasta que no tienes uno, y yo diría hasta que no pierdes uno. No olvidaré los mensajes "de pésame" que recibí. No se puede explicar porque te toman por loca, pero te devuelven con creces ese primer gesto que tú haces acogiéndoles y se transforma en un amor puro y fiel. Para siempre. "Los animales nos enseñan a ser humanos".
"Queridos Reyes Magos, como me he portado bien me gustaría que me trajeséis un perro..."
Así unos cuantos años hasta que la pequeña Sara pensó que los Reyes no leían nunca la primera línea de su carta porque el cachorro nunca apareció. Cuando se hizo un poco más mayor, se lo pidió a sus padres, cuya respuesta siempre era la misma: "en un piso no se puede tener un perro", "la comunidad no permite perros", lo que tampoco le convencía . "Cuando tengas tu casa, tienes los perros que quieras. Te los llevo con un lazo a la boda".
No fue en la boda, pero un mes y medio después, el día de su cumpleaños, la Sara mayor, ya casada y ya en su casa, abrió la puerta y entró una perrita husky dando brincos. Jamás lo olvidaré. Mi cuñado cámara en mano para inmortalizar esa cara de sorpresa que no pude disimular. En el collar llevaba una carta que todavía conservo:
"Si me aceptas en tu vida prometo compartir contigo todos los momentos, los buenos y los malos...Se me pueden ocurrir ideas peregrinas como tomar los sofás como dormitorio ...Sólo me queda desearte feliz cumpleaños y prometerte que haré todo lo posible para que no te arrepientas de acogerme en tu casa y en tu vida. Tuya para siempre, Yuma".
Y así fue. La acogí en mi casa y en mi vida. Es nuestra casa y en nuestra vida. Para siempre. Yuma fue mi mejor regalo. Siempre lo he dicho. Aunque hoy es un buen día para confesar que aquella primera noche apenas pegué ojo, en parte porque lloró todo el tiempo, pero se mezclaba con ese peso de la responsabilidad de "madre primeriza". Nunca había tenido perro, ¿y si ahora que mi deseo de niña estaba ahí no sabía cómo cuidarle?
Jamás me arrepentí, la prueba está en Tango. 15 días después de llorar amargamente la pérdida de Yuma, otro peludito entraba en mi casa, por la misma puerta, y volví a tener la misma sensación. De nuevo habían ido por mí a rescatar otro perro abandonado -no compres, adopta- para volver a llenar la casa de vida...¡ y de pelos! Dicen que la vida es un Tango y él llegó para ponerle música a nuestra vida.
Y así la Sara adulta comprendió que es cierto eso de que no sabes lo que los quieres hasta que no tienes uno, y yo diría hasta que no pierdes uno. No olvidaré los mensajes "de pésame" que recibí. No se puede explicar porque te toman por loca, pero te devuelven con creces ese primer gesto que tú haces acogiéndoles y se transforma en un amor puro y fiel. Para siempre. "Los animales nos enseñan a ser humanos".
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