Dicen que las manos revelan la personalidad, pero yo no me fijo en las manos, me fijo en las uñas. Adoro las uñas pintadas, las mías y las de las demás. Y ya no concibo unas uñas de los pies sin pintar en verano, se me hace extrañísimo. Me encanta ver los botecitos de colores todos juntos en la tienda, aunque luego siempre me vaya hacia los mismos tonos: rojos, rosas y granates, en toda su variedad cromática. Creo que me habré pintado una vez de azul y otro par de veces de morado, nunca de verde ni de negro ni de amarillo, por ejemplo. Si no las llevo pintadas, por eso de descansar, o porque no me da tiempo, las llevo con la base o de color natural. Tampoco nunca con el tan moderno 'nail art'.
Pero mis uñas no comparten conmigo esta afición y se empeñan en romperse en cuanto crecen un poco y en descascarillarse. Da igual base endurecedora, que tratamientos de aceite... Dice mi madre que será porque de pequeña me las mordía y ahora se están vengando. El caso es que a los dos días - a veces ni llega- se me ha saltado todo el esmalte y me lo quito porque queda fatal. Envidio a mis amigas cuando las llevan perfectas toda la semana. Y aunque no hay nada como que te las pinte un profesional, a los que recurro en eventos de bodas, bautizos&comuniones, me las suelo pintar en casa, precisamente por eso, porque me duran dos días y sería un gasto enorme. Y no hablo de marcas que no me pagan ni me las regalan (todavía) como a las blogger famosas...
Hace unos años descubrí el esmalte semipermanente que me pareció fantástico, aunque a mí jamás me ha durado los 15 días que dicen. Mis uñas se rebelan de nuevo. Para mí es la mejor opción cuando me voy de viaje, así no llevo los pintauñas ni quitaesmaltes. Y me duran los cinco días que esté fuera. Por eso el año pasado me regalaron por mi cumpleaños la lámpara led para hacer la manicura en casa y oye ¡un invento! No me queda como una profesional pero me dura un poco más que la normal. Me gusta mucho el brillo y que no tienes que esperar esa eternidad para que se sequen, que una que es una impaciente lo lleva fatal y al menor roce se estropean. Sólo tengo un par de colores... no digo nada y lo digo todo...por si alguien me leyera...
lunes, 14 de septiembre de 2015
Viajar
Si hay algo que me gusta mucho es viajar. Viajar a la vuelta de la esquina o lejos, hacer excursiones al pueblo de al lado o escapadas un poco más largas o unas vacaciones en toda regla. Me encanta y tengo la suerte de poder hacerlo. Aunque todo con sus condiciones. He tenido la suerte de viajar mucho con mis padres de pequeña y ahora de tener una persona a mi lado que comparte esta misma filosofía.
Tenemos poco tiempo y poco dinero, así que esos son los condicionantes a los viajes. Descartamos destinos por tiempo o por dinero. Normalmente no podemos disponer de 2 semanas seguidas para cruzar el charco -aunque sí lo hemos hecho en un par de ocasiones- ni mucho dinero para dar la vuelta al mundo como me gustaría. ¡Hay tantos sitios por ver!
Estos condicionantes hacen que nuestro momento "planear viaje" sea más largo. Entro mucho en internet para buscar vuelos baratos, hace tiempo que no voy a un buen hotel, sino que nos quedamos en otro tipo de alojamientos -si es en territorio nacional suelo buscar que acepten animales para poder viajar con nuestro perro- y a veces tenemos que cambiar de opción porque sale más barato, o de día o incluso de destino. Pero me da igual, lo importante para mí es disfrutarlo, saborearlo, preparar la maleta, visitar sitios, hacer muchas fotos, aprender y conocer mundo.
Y si hay algo que no me gusta es la típica coletilla de "¡cómo vives!". Como si el que lo está diciendo no hubiera pisado jamás una playa o no hubiera ido en coche a otra ciudad. O a lo mejor es verdad que no pero porque no quiere o porque no le gusta, o porque prefiere el remanso de paz de su casa, o quedarse leyendo en el sofá o bañarse en la piscina o ir a las fiestas de su pueblo. Y me parece fantástico porque todo es lícito, cada uno escoge lo que más le gusta. Eso es para mí lo importante: ¡disfrútalo! Si te gusta más comer y tienes el frigorífico lleno de cosas ricas, o prefieres un bolso caro, o vestir a tu hijo con mucha ropa, o gastarte un bono de la piscina, o salir de copas o comprar el último modelo de teléfono o eliges hacer deporte o vivir en una casa más grande...cada uno disfruta con lo que más le gusta. ¡Vive!
Me gusta ir a sitios que no conozco o si ya he estado ver y hacer cosas que no hice la anterior vez, descubrir momentos. Me gusta hacer turismo, visitar los monumentos, comer lo típico, comprar souvenirs... Dicho esto os escribo desde las fiestas del pueblo de mi suegro, así que a seguir disfrutando!!
Tenemos poco tiempo y poco dinero, así que esos son los condicionantes a los viajes. Descartamos destinos por tiempo o por dinero. Normalmente no podemos disponer de 2 semanas seguidas para cruzar el charco -aunque sí lo hemos hecho en un par de ocasiones- ni mucho dinero para dar la vuelta al mundo como me gustaría. ¡Hay tantos sitios por ver!
Estos condicionantes hacen que nuestro momento "planear viaje" sea más largo. Entro mucho en internet para buscar vuelos baratos, hace tiempo que no voy a un buen hotel, sino que nos quedamos en otro tipo de alojamientos -si es en territorio nacional suelo buscar que acepten animales para poder viajar con nuestro perro- y a veces tenemos que cambiar de opción porque sale más barato, o de día o incluso de destino. Pero me da igual, lo importante para mí es disfrutarlo, saborearlo, preparar la maleta, visitar sitios, hacer muchas fotos, aprender y conocer mundo.
Y si hay algo que no me gusta es la típica coletilla de "¡cómo vives!". Como si el que lo está diciendo no hubiera pisado jamás una playa o no hubiera ido en coche a otra ciudad. O a lo mejor es verdad que no pero porque no quiere o porque no le gusta, o porque prefiere el remanso de paz de su casa, o quedarse leyendo en el sofá o bañarse en la piscina o ir a las fiestas de su pueblo. Y me parece fantástico porque todo es lícito, cada uno escoge lo que más le gusta. Eso es para mí lo importante: ¡disfrútalo! Si te gusta más comer y tienes el frigorífico lleno de cosas ricas, o prefieres un bolso caro, o vestir a tu hijo con mucha ropa, o gastarte un bono de la piscina, o salir de copas o comprar el último modelo de teléfono o eliges hacer deporte o vivir en una casa más grande...cada uno disfruta con lo que más le gusta. ¡Vive!
Me gusta ir a sitios que no conozco o si ya he estado ver y hacer cosas que no hice la anterior vez, descubrir momentos. Me gusta hacer turismo, visitar los monumentos, comer lo típico, comprar souvenirs... Dicho esto os escribo desde las fiestas del pueblo de mi suegro, así que a seguir disfrutando!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

