Estoy de vuelta de vacaciones, de vuelta al trabajo, de vuelta a la rutina, al blog, a mi ciudad, a casa. Y todo con un año más. Por eso quizás afronto el siguiente curso escolar como las promesas de año nuevo, donde todo empieza, todo se estrena, hasta la edad.
De vuelta quiere decir que la rueda sigue girando y eso siempre es bueno. Que para volver hay que ir, que para estar de vacaciones hay que haber trabajado, que para descansar hay que haberse cansado...y eso sin duda, es una satisfacción. Aunque ya hemos dicho que la vida es cíclica, también hay que intentar que cada día no sea igual.
Así que este año era diferente para mí, después del año pasado que como estaba en paro no eran unas "vacaciones al uso" y el año anterior - cuando empecé este blog- estaba recién despedida. Pero sobre todo ha sido distinto porque no he llegado a la playa estresada ni con necesidad de perder de vista a jefes ni compañeros de trabajo. Esto me ha permitido disfrutar desde el primer momento, sin preocupaciones ni temor a la vuelta.
Y lo más importante, ha sido distinto por no tener angustia al volver, por aprovechar hasta el último día y hacer el viaje de regreso tranquila. Como decía aquel anuncio de tráfico, lo importante es volver. Sin duda.
Y levantarse al día siguiente sin ansiedad, con la típica morriña del olor a mar, pero sabiendo que tienes un trabajo al que acudir con una sonrisa, con ganas de ver a tus compañeros y compartir las vacaciones, incluso agradecer a los jefes que han tenido el detalle de felicitarme por mi cumpleaños. Hacía mucho que no tenía una 'vuelta al cole' tan despreocupada. Y solo por eso hay que celebrarlo.
Aunque el calendario ya marca casi septiembre y con él, el inicio de curso, en Valladolid empiezan las fiestas de la ciudad, así que todavía nos quedan unos días para volver propiamente a la rutina. Una vuelta más a la rueda. Además, nos hemos mudado a una oficina nueva por lo que todo será nuevo y a estrenar. Todo por escribir.
En esos giros de la rueda dicen que en la vida todo regresa. No tengo muy claro si es verdad, pero quiero creer que sí, que todos giramos en esta rueda.
miércoles, 30 de agosto de 2017
jueves, 27 de julio de 2017
Piel
Ahora que me paso el día piscineando, pegándome por unos rayitos de sol, comparando lo morena que está la gente y admirando el bronceado de playa, recuerdo esa frase que se ha puesto tan de moda de que la piel tiene memoria. Si la tiene, entonces se acordará de las horas muertas a la orilla del mar haciendo castillos, cuando parecía que el sol a las 14 horas era menos dañino que ahora. Y cuando nos echábamos crema de zanahoria porque cogía más rápido, y aceite sin protección donde se podía freír un huevo. Y cuando nos quedábamos a comer en la piscina en la parte que llamábamos solarium a pleno sol...
Ahora que todos sabemos mucho de factores de protección y todos estamos muy concienciados -gracias a Dios-, ahora que instagram parece un continuo anuncio de cremas solares, sprays para niños, leches vitaminadas, calmantes de aloe vera, sombreros de ala ancha para cubrir bien la cara...ahora es cuando pienso en mis arrugas alrededor de los ojos.
Ahora que pasamos días disfrutando al sol, sonreímos más, estamos de vacaciones y nos hacemos muchas fotos como ya dije en este post para inmortalizar el momento verano-playa-piscina-helado-montaña, luego vuelvo a casa y cuando voy a sacar las fotos para hacer un álbum veo las imágenes...y también las arrugas. Aquí está la memoria de mi piel. Y si esas marcas en los ojitos reflejan la felicidad, yo he debido de sonreír mucho porque como decía aquel "ya que vamos a tener arrugas que sea de tanto sonreír".
No seré yo quien tire piedras contra el tejado de la industria farmacéutica y cosmética con lo que me gustan a mí estos productos que hay veces que parezco "doña potingues": crema hidratante para la cara, de día, de noche, para los ojos, para el pecho, para los granos, para piernas cansadas, para celulitis, exfoliante, sérum, antiestrías, reafirmantes, antimanchas, protección solar, calmante...¿Verdad o no?
No seré yo quien recomiende unos u otros -que ya me pasó una vez y repito que no soy una "blogger anuncio pagada"-, ni seré yo quien deje de usarlos para intentar retrasarlo y ocultar esos hoyuelos, pero también estoy convencida de este otro consejo: "mejor tener arrugas en la cara que estrías en el corazón". Nunca dejes de sonreír.
Ahora que todos sabemos mucho de factores de protección y todos estamos muy concienciados -gracias a Dios-, ahora que instagram parece un continuo anuncio de cremas solares, sprays para niños, leches vitaminadas, calmantes de aloe vera, sombreros de ala ancha para cubrir bien la cara...ahora es cuando pienso en mis arrugas alrededor de los ojos.
Ahora que pasamos días disfrutando al sol, sonreímos más, estamos de vacaciones y nos hacemos muchas fotos como ya dije en este post para inmortalizar el momento verano-playa-piscina-helado-montaña, luego vuelvo a casa y cuando voy a sacar las fotos para hacer un álbum veo las imágenes...y también las arrugas. Aquí está la memoria de mi piel. Y si esas marcas en los ojitos reflejan la felicidad, yo he debido de sonreír mucho porque como decía aquel "ya que vamos a tener arrugas que sea de tanto sonreír".
No seré yo quien tire piedras contra el tejado de la industria farmacéutica y cosmética con lo que me gustan a mí estos productos que hay veces que parezco "doña potingues": crema hidratante para la cara, de día, de noche, para los ojos, para el pecho, para los granos, para piernas cansadas, para celulitis, exfoliante, sérum, antiestrías, reafirmantes, antimanchas, protección solar, calmante...¿Verdad o no?
No seré yo quien recomiende unos u otros -que ya me pasó una vez y repito que no soy una "blogger anuncio pagada"-, ni seré yo quien deje de usarlos para intentar retrasarlo y ocultar esos hoyuelos, pero también estoy convencida de este otro consejo: "mejor tener arrugas en la cara que estrías en el corazón". Nunca dejes de sonreír.
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