Hay trabajos que te marcan de por vida. Para bien o para mal.
Hay trabajos de los que te cuesta un montón ir porque no estás a gusto. Un día tras otro se te hace una condena. Y otros, que vas tan a gusto que el tiempo vuela.
Hay trabajos en los que no soportas al jefe o a algún compañero. Pero hay otros de donde te llevas amigos de por vida.
Hay trabajos temporales, prorrogables, otros con fecha de caducidad. Y otros que puedes estar viviendo el último día sin saberlo.
Unos en los que entras de joven para formarte. Y otros en los que te jubilas allí. Y en raros casos se cumplen las dos cosas, llegas de prácticas y desarrollas toda tu carrera en la misma empresa.
Hay trabajos que engordan tu curriculum, otros que te lanzan al estrellato, trabajos con enchufe, trabajos donde te reinventas. Unos de los que aprendes mucho y otros que sólo te sirven para ganarte el pan.
Trabajos de los que sales con pareja y otros a los que no volverías ni loca.
Hay trabajos duros y otros amables, trabajos que te hacen ser mejor persona o rebelde con causa.
Trabajos que requieren desplazarte a otra ciudad, trabajos con atascos.
Trabajos nocturnos, trabajos a turnos, con buen horario, pocas horas o tantas que no ves el sol.
Trabajos en los que lloras o ríes.
Trabajos con cafés de compañeros o con reuniones eternas, con jefes dañinos o superiores que sacan lo mejor de ti.
Unos que ves nacer y otros que echan el cierre.
Trabajos físicos, deportivos, creativos, sedentarios, rutinarios, mecánicos.
Trabajos de equipo o solos. Trabajos que emprendes tú, trabajos desde casa y trabajo en casa.
Trabajos que te dan dolor de espalda. O de cabeza.Y otros que continúan en un bar después de salir de trabajar.
Trabajos donde te sientes protagonista o invisible.
Trabajos con anécdotas, bonitos recuerdos o pesadillas.
Hay trabajos que te dejan huella o una cicatriz.
Trabajos con pasado o con futuro.
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miércoles, 14 de noviembre de 2018
miércoles, 30 de agosto de 2017
De vuelta
Estoy de vuelta de vacaciones, de vuelta al trabajo, de vuelta a la rutina, al blog, a mi ciudad, a casa. Y todo con un año más. Por eso quizás afronto el siguiente curso escolar como las promesas de año nuevo, donde todo empieza, todo se estrena, hasta la edad.
De vuelta quiere decir que la rueda sigue girando y eso siempre es bueno. Que para volver hay que ir, que para estar de vacaciones hay que haber trabajado, que para descansar hay que haberse cansado...y eso sin duda, es una satisfacción. Aunque ya hemos dicho que la vida es cíclica, también hay que intentar que cada día no sea igual.
Así que este año era diferente para mí, después del año pasado que como estaba en paro no eran unas "vacaciones al uso" y el año anterior - cuando empecé este blog- estaba recién despedida. Pero sobre todo ha sido distinto porque no he llegado a la playa estresada ni con necesidad de perder de vista a jefes ni compañeros de trabajo. Esto me ha permitido disfrutar desde el primer momento, sin preocupaciones ni temor a la vuelta.
Y lo más importante, ha sido distinto por no tener angustia al volver, por aprovechar hasta el último día y hacer el viaje de regreso tranquila. Como decía aquel anuncio de tráfico, lo importante es volver. Sin duda.
Y levantarse al día siguiente sin ansiedad, con la típica morriña del olor a mar, pero sabiendo que tienes un trabajo al que acudir con una sonrisa, con ganas de ver a tus compañeros y compartir las vacaciones, incluso agradecer a los jefes que han tenido el detalle de felicitarme por mi cumpleaños. Hacía mucho que no tenía una 'vuelta al cole' tan despreocupada. Y solo por eso hay que celebrarlo.
Aunque el calendario ya marca casi septiembre y con él, el inicio de curso, en Valladolid empiezan las fiestas de la ciudad, así que todavía nos quedan unos días para volver propiamente a la rutina. Una vuelta más a la rueda. Además, nos hemos mudado a una oficina nueva por lo que todo será nuevo y a estrenar. Todo por escribir.
En esos giros de la rueda dicen que en la vida todo regresa. No tengo muy claro si es verdad, pero quiero creer que sí, que todos giramos en esta rueda.
De vuelta quiere decir que la rueda sigue girando y eso siempre es bueno. Que para volver hay que ir, que para estar de vacaciones hay que haber trabajado, que para descansar hay que haberse cansado...y eso sin duda, es una satisfacción. Aunque ya hemos dicho que la vida es cíclica, también hay que intentar que cada día no sea igual.
Así que este año era diferente para mí, después del año pasado que como estaba en paro no eran unas "vacaciones al uso" y el año anterior - cuando empecé este blog- estaba recién despedida. Pero sobre todo ha sido distinto porque no he llegado a la playa estresada ni con necesidad de perder de vista a jefes ni compañeros de trabajo. Esto me ha permitido disfrutar desde el primer momento, sin preocupaciones ni temor a la vuelta.
Y lo más importante, ha sido distinto por no tener angustia al volver, por aprovechar hasta el último día y hacer el viaje de regreso tranquila. Como decía aquel anuncio de tráfico, lo importante es volver. Sin duda.
Y levantarse al día siguiente sin ansiedad, con la típica morriña del olor a mar, pero sabiendo que tienes un trabajo al que acudir con una sonrisa, con ganas de ver a tus compañeros y compartir las vacaciones, incluso agradecer a los jefes que han tenido el detalle de felicitarme por mi cumpleaños. Hacía mucho que no tenía una 'vuelta al cole' tan despreocupada. Y solo por eso hay que celebrarlo.
Aunque el calendario ya marca casi septiembre y con él, el inicio de curso, en Valladolid empiezan las fiestas de la ciudad, así que todavía nos quedan unos días para volver propiamente a la rutina. Una vuelta más a la rueda. Además, nos hemos mudado a una oficina nueva por lo que todo será nuevo y a estrenar. Todo por escribir.
En esos giros de la rueda dicen que en la vida todo regresa. No tengo muy claro si es verdad, pero quiero creer que sí, que todos giramos en esta rueda.
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