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lunes, 25 de abril de 2016

Placeres de primavera

Aunque ya hace un mes que llegó la primavera como suele pasar hasta que no llegan los días soleados y se va un poco el frío no parece que estemos estrenando estación. Y como he hecho otras veces, esta también tiene sus placeres.

Para mí el primero, lo que comentaba al principio, más días de sol y mejor tiempo, que a mí me da la vida. Esa luz y calor me transmiten alegría. El segundo, los días son más largos. Aunque nunca he entendido el ahorro ese de las mañanas con el cambio de hora, por la tardes es una gozada tener más horas de luz, ver a la gente paseando, los parques llenos de gente y de vida.

Otro de mis placeres de primavera es obvio por el calendario: se acerca el verano y con él sus placeres. Sé que mucha gente no va a estar de acuerdo porque prefiere el invierno, pero como yo soy de los meses cálidos, pues para mí estos tres placeres van unidos: el buen tiempo, los días largos y la proximidad del verano. Con más tiempo al aire libre, comienzan los picnics y barbacoas, ir al pinar o al parque o a la piscina. Y comenzar a programar las vacaciones, reservarlas, soñar con ellas que cada vez están más cerca, incluso hacer una escapadita del fin de semana. Otro de mis placeres al aire libre es salir al jardín a leer o a hacer manualidades.


Las flores. Me encantan los árboles en flor, los colores, parece que todo tiene más luz. (Lo siento mucho por los alérgicos). Aquí incluyo una recomendación para quien no haya visitado el Valle del Jerte, con sus cerezos en flor en todo su esplendor.

Las comidas más ligeras.Y la ropa también más ligera. Vuelvo otra vez a que todo es más colorido, la ropa incluida. Esos colores brillantes, amarillos, fucsia, ácidos...Sacar las bailarinas y las sandalias del armario y desterrar las botas. Comer ensalada y zumos de fruta que me encantan y ese primer helado me sabe a gloria.

Tomar el sol. Aunque todavía no se puede tumbar uno en bikini al sol, ya se puede ir cogiendo color con los paseos matutinos con el perro y sentarse en una terraza y sentir los rayos de sol en la cara. Poco a poco, ir quitándose ese blanco nuclear de la piel.

Es la época de las celebraciones: bodas y comuniones, sobre todo. A ponerse guapa y pasarlo bien con la familia y los amigos. Yo, desde luego lo hago, aprovecho para estar más al aire libre, me encanta salir a dar paseos más largos con el perro, leer en el jardín, tomar algo en una terraza, planeo las vacaciones, siento el sol y su energía, y disfruto del buen tiempo. ¡A disfrutar!




domingo, 8 de noviembre de 2015

Placeres de otoño

Otoño es sinónimo de paisajes con hojas secas. No hay más que escribir otoño en internet y sale miles de fotos de maravillosos bosques naranjas. Y aunque no es cierto que solamos ir todos los fines de semana a esos parajes preciosos, no es menos cierto que es lo que más me gusta de esta época del año: ese tono naranja del paisaje y las hojas caídas de los árboles, pisarlas, recogerlas, mirar los colores....Pasear también me gusta, ¡pero no bajo la lluvia!

Ademas, mis placeres de otoño son:

-Los platos de cuchara, sobre todo el cocido
-Andar por casa en calcetines
-Los jerseys.
-Las botas. Me gustan las botas altas y las de lluvia.
-Las pasminas, fulares y cuando hace más frío, las bufandas. Ya lo he dicho en otro post y para acompañar, bonitos sombreros y gorros de lana.
-Un café calentito
-Las castañas
-Dormir con pijama
-Una tarde de manualidades
-Escapadas otoñales a una casa rural
-Un domingo de sofá, manta, peli y/o libro. Quien tenga chimenea, perfecto, sino enciende unas velas.
-Se aproximan las Navidades con todo lo que eso conlleva, que también me gusta: las luces de las calles, salir de compras, los adornos, los catálogos, los dulces...

Dicho esto, vuelvo de un paseo con Tango por el monte, admirando las hojas después de haber comido un cocido. Hace 20 grados y brilla un sol que me da la vida después de unos días de lluvias. Dicen que es el veranillo de San Martín, así que bienvenido, porque si algo me gusta de verdad del otoño son esos días frescos pero soleados de cielo azul...primaveral.








lunes, 5 de octubre de 2015

Entretiempo

29 de septiembre, San Miguel, San Gabriel y San Rafael. 18:30. Brilla el sol y todavía hace ese calorcito que hace honor al "veranillo de San Miguel". Una sala de espera cualquiera. Llega una madre y su hija, vestida con el uniforme del colegio, leotardos, jersey y de la mano, un chaleco de esos de plumas. Pienso que exagera. Su madre se sienta, se quita un fular grande que lleva anudado al cuello, se desabrocha la americana negra. En los pies, botines negros con medias. Me miro a mí misma, todavía con sandalias y un pantalón finito con colores veraniegos. Me sorprendo, pero no sé quién tiene razón.

Creo que si hay una época difícil para vestir es ésta. Odio el entretiempo. En otoño, todavía hay quien se resiste -nos resistimos- a guardar la ropa de verano y hay quien saca las botas y el abrigo a la primera de cambio. Estos días me fijo mucho en los pies. Hoy amaneció nublado y con llovizna, y en la cola de la panadería se podía haber montado una zapatería: había botas, botas de agua, zapatos y playeros. Hay mucha zapatilla deportiva estos días como remedio socorrido.

A mí me parece un caos. Sales a pasear al perro por la mañana con chaqueta porque hace un fresco que pa'qué pero llegas a mediodía y vas en manga corta por el sol y con el jersey anudado a la cintura. Si hay una cosa buena de este tiempo son los fulares, pasminas o pañuelos, paso previo a las bufandas, que es otra cosa que me encanta.

Me duele la garganta, aprovecho para ponerme uno de los fulares más gustosos. Pienso en la madre y en la hija de la consulta, que quizás con sus medias hoy no tengan dolor de garganta. Pienso que a lo mejor la equivocada era yo aunque ese día me dieron calor. Pienso en que tengo que hacer el cambio de armario ya. Pienso cuánto durará el entretiempo porque ya que hemos despedido el verano, que llegue pronto el frío y disfrutemos de las botas, la manta, el pijama, la leche calentita y las bufandas -estos son algunos de mis placeres de invierno-. De hecho, ya me equipé con unos gorros nuevos y un cuello...perfectos para mi resfriado.



lunes, 21 de septiembre de 2015

El final del verano

Ahora que se acaba el verano ya sólo queda recordar esos pequeños placeres de esta estación. Mis placeres. Mi estación. Aunque cada una tiene sus características, esos pequeños detalles que te alegran el día, cada uno tiene sus gustos personales. Algunos no soportan el calor, otros prefieren andar sobre las hojas caídas de los árboles, otros están a gusto con botas de lluvia y otros con la bufanda y los guantes.

A mí por ejemplo, aunque el otoño no me gusta especialmente porque me pone melancólica, me gustan estos días de cielo azul y ambiente preotoñal, ese colorido naranja y ese olor a nuevo que tiene septiembre. Parece que estrenamos todo, libros y cuadernos, curso y ¡vida nueva!

Pero no cabe duda de que prefiero el verano y así, como homenaje, tras mis primeros placeres de verano ahí van diez más como despedida:

12: Leer en la playa. Es cuando más disfruto de esta afición.
13: Los bikinis. Ya he dicho lo que me gusta comprarlos nuevos, a pesar de que se vean nuestros complejos.
14: Celebrar mi cumpleaños con los que más quiero y recibir tantas llamadas y mensajes.
15: Las sandalias versus andar descalzo. Me gustan mucho las dos cosas, una para la calle, la otra para casa.
16: Que anochezca tarde. Me encantan los días largos, disfrutar de tantas horas de luz.
17: Secarse el pelo al aire libre.
18: Bonitos atardeceres que suele fotografiar. No me resisto cuando veo ese color en el cielo, aunque sí debo destacar uno que vi "en primera fila" en Ibiza, con el sol escondiéndose en el mar como una pelota naranja
19: Las fiestas, las de los pueblos y las de Valladolid, aunque éstas anuncian que ya se acaba el verano. La vida de los pueblos me recuerda siempre al verano.
20: Las largas sobremesas, acabar casi cenando cuando quedaste a comer

Y uno de regalo, un placer sólo de MIS veranos en Gandía, que sólo entenderán algunos: compartir un Agua de Valencia (normalmente, con mis primos). ¡Brindemos por el final de verano y el inicio de un nuevo curso!

domingo, 23 de agosto de 2015

La playa

Si hay algo de moda que me gusta del verano son las sandalias y los bikinis. Unas sandalias bonitas, de tacón, con las uñas pintadas de los pies, para ir a cenar, ¡me vuelven loca! Pero también unas sandalias planas, para descansar de los tacones y pasear, y hacer turismo, y dejarse llevar...Y andar despreocupada o hacer una escapada, estos son también "placeres de verano".

Y los biquinis también me encantan, a pesar de lo que me cuesta encontrar uno que le quede bien a mis curvas -con esas mini braguitas que hacen ahora de la talla 34-. Esto de las curvas es otro cantar. Pero el otro día decía una chica que "la playa nos iguala a todos" y, en parte, es verdad. Puede que tu biquini sea muy caro o estés en una playa más lejos o más bonita, pero al final ahí estamos las dos, tumbadas al lado, tomando el sol, el mismo sol.

Cada una con sus defectos y sus complejos. Seguro. No conozco a nadie que no tenga alguno, que no quiera estar mejor, ser más alta, más guapa, más baja, más delgada...Tú vas a la playa, sin ropa que te camufle los defectos, pero resulta que la de al lado tiene más celulitis, y el de atrás más barriga, y la de delante menos pecho...y ahí estamos todos, con nuestros defectos al sol.

Ojo, que también hay cuerpos esculturales que lucen en verano el trabajo del gimnasio en invierno. ¡¡Esos sí me dan envidia!! Envidia sana. Es entonces cuando les miro y pienso: "este septiembre me apunto yo y el próximo año luzco así de estupenda....", pero mientras me voy a pedir otro helado. ¡A seguir disfrutando!



domingo, 9 de agosto de 2015

Placeres de verano

Verano. No me gusta la gente que en verano se queja del calor y en invierno del frío, en diciembre de las Navidades y en Semana Santa de las procesiones...¡qué cansinos! Esto daría para un blog entero pero he comenzado a enumerar mis placeres de verano.

Reconozco que juego con ventaja porque a mí me gusta mucho el verano y lo que representa -ya veremos si me salen tantos "placeres de invierno"...- pero sobre todo me gusta esas cosas que sólo se permiten en está epoca, esa sensación de descanso y de libertad.
  1. Compartir con tu perro un café/helado en una terraza a la sombra. Sé que este sólo lo entenderán los dueños de perros, pero para mí es un placer compartir un ratito de ocio con él.
  2. Compartir un buen mojito con una buena amiga y buena conversación en una terraza por la noche. Ya me conoceréis, pero me gusta mucho hablar, los mojitos, las amigas y las terrazas. Combinación perfecta.
  3. Compartir cena y copita con otra pareja de amigos. Este se puede hacer en invierno perfectamente pero parece que el verano invita más a salir.
  4. Barbacoa con amigos. Esto se ha convertido ya en una tradición en el grupo de amigos, que sumado al siguiente punto, resulta también una jornada espléndida.
  5. Sol y piscina. Me gusta tomar el sol y refrescarme en la piscina cuando ya tengo mucho calor.
  6. Helados. Sin explicación, me pirran...preferiblemente artesanos y de cucurucho.
  7. El "gran placer": el mar y la playa. Aquí no tengo nada más que añadir, simplemente me encanta.
  8. Levantarse sin despertador, incluso estar sin reloj todo el día. Libertad.
  9. Desayunar en la terraza tranquilamente leyendo el periódico. Tranquilidad.
  10. La siesta. La de verano sabe mejor...
  11. Andar todo el día por ahí sin maquillar, morenita y relajada.
A la hora de escribir este post llevo enumerados estos placeres de verano, que seguro me saldrán más antes de acabar esta estación. Mientras tanto, a seguir disfrutando, quedan muchos días, muchos placeres, mucho verano...