Ya 9 de enero y no me he pasado por aquí a desearos feliz año, como ya ha hecho todo el mundo. Es un mero formalismo, porque yo preferí desearos feliz vida en mi anterior post. Y al hilo de esto, vuelvo a repetir, como cada diciembre en mi blog, que no me gustan los balances que hace la gente del año que termina. Entiendo que si te ha pasado algo maravilloso en tu vida o algo horrible, lo destaques en ese caso, pero sino, la vida es así, con sus altos y sus bajos.
El cómputo final inclinará la balanza a un lado o al otro, pero en general, suele tener sus blancos, sus negros, normalmente sus grises, incluso momentos de colores.
Y muchísimo menos me gustan los própositos de año nuevo, la vida calculada y planificada a largo plazo. Si la vida es descontrol, si ya he repetido por aquí que todo cambia en un momento. Deja que la vida te sorprenda.
Creo que sólo es una excusa para buscar un día para empezar a mejorar o a cambiar aquello que nos gusta menos. Si se llama 1 de enero, bienvenido sea, pero perfectamente puede ser 10 de febrero o 3 de octubre.
Lo que me agobia mucho es esa planificación al detalle de todo el año, me crea ansiedad pensar que estrenamos libro en blanco donde escribir. Soy de la opinión que hay cosas que podremos anotar al margen, ¡pero hay tantas que ya están escritas de antemano!
Al final sólo es un día más...y ya veremos lo que nos depara la jornada, el mes, la temporada, el verano, el nuevo curso...así hasta el próximo diciembre que volveremos a hacer balance.
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jueves, 9 de enero de 2020
domingo, 10 de enero de 2016
Feliz año
Este desbarajuste de fechas, cenas, familia, brindis y regalos me ha llevado a que estemos a día 10 y ni siquiera os haya podido felicitar el año. Muy mal. En mi defensa diré que, como estos primeros días de enero seguía vigente el post de la magia de los Reyes, me dije que podía esperar al siguiente fin de semana que volvía todo a la normalidad.
Yo oí ruidos en el salón, como cuando era niña, y no me quise levantar para que no se marcharan con mis regalos, que como siempre, han sido muchos. Mi abuela, a quien debo en parte mi nombre, nació el día de Reyes, por lo que se llama Baltasara. Cuando al levantarnos en su casa cada 6 de enero, el salón estaba repleto de paquetes, ella siempre decía que teníamos enchufe con Baltasar, por eso siempre ha sido mi Rey. Y vaya que si el enchufe continúa, ¡en mi casa había muchas sorpresas! No cambio este día por nada. En mi memoria siguen intactos muchos recuerdos de mi infancia, que me asaltaron cuando felicité a mi abuela por teléfono por su 92 cumpleaños. Lo que más me alegra, además de poder seguir felicitándola, es mantener esa ilusión de cría. No me olvido de agradecer a mi paje que siempre hace este día tan especial y a todos aquellos que continúan creando la magia de estos días.
Como cada fin de año, leí por las redes sociales muchos balances. A mí no me gusta mucho hacerlo, aunque este año ha sido diferente, raro, pero también bueno, por qué no. He tenido un poco de todo, bodas, muy buenos viajes, vacaciones, el fin de una etapa, emprender nuevos proyectos...En verano me dijeron que "muchas veces que las cosas no salgan como esperamos, es lo mejor que nos puede pasar". Y es verdad. Por eso, yo hace tiempo que no hago los buenos propósitos de año nuevo. Dejo de la vida me sorprenda, poque he comprobado que en un minuto todo vuela por los aires y te da la vuelta a tus planes.
Aunque también está bien poner nuestro granito de arena para acercarnos a aquello que queramos conseguir. Porque creo que la actitud es muy importante. Por eso, brindo no sólo por que tengáis un buen año, sino por que lo afrontéis con una sonrisa, que no dejéis de sonreir, de disfrutar, de vivir.
Yo oí ruidos en el salón, como cuando era niña, y no me quise levantar para que no se marcharan con mis regalos, que como siempre, han sido muchos. Mi abuela, a quien debo en parte mi nombre, nació el día de Reyes, por lo que se llama Baltasara. Cuando al levantarnos en su casa cada 6 de enero, el salón estaba repleto de paquetes, ella siempre decía que teníamos enchufe con Baltasar, por eso siempre ha sido mi Rey. Y vaya que si el enchufe continúa, ¡en mi casa había muchas sorpresas! No cambio este día por nada. En mi memoria siguen intactos muchos recuerdos de mi infancia, que me asaltaron cuando felicité a mi abuela por teléfono por su 92 cumpleaños. Lo que más me alegra, además de poder seguir felicitándola, es mantener esa ilusión de cría. No me olvido de agradecer a mi paje que siempre hace este día tan especial y a todos aquellos que continúan creando la magia de estos días.
Como cada fin de año, leí por las redes sociales muchos balances. A mí no me gusta mucho hacerlo, aunque este año ha sido diferente, raro, pero también bueno, por qué no. He tenido un poco de todo, bodas, muy buenos viajes, vacaciones, el fin de una etapa, emprender nuevos proyectos...En verano me dijeron que "muchas veces que las cosas no salgan como esperamos, es lo mejor que nos puede pasar". Y es verdad. Por eso, yo hace tiempo que no hago los buenos propósitos de año nuevo. Dejo de la vida me sorprenda, poque he comprobado que en un minuto todo vuela por los aires y te da la vuelta a tus planes.
Aunque también está bien poner nuestro granito de arena para acercarnos a aquello que queramos conseguir. Porque creo que la actitud es muy importante. Por eso, brindo no sólo por que tengáis un buen año, sino por que lo afrontéis con una sonrisa, que no dejéis de sonreir, de disfrutar, de vivir.
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